La piscina del Nautilus

A través de 48 ventanas de observación el visitante puede ver los peces de gran envergadura que viven en el tanque de 4,4 millones de litros en el que está inmersa la sala: águilas marinas, tiburones toro, seriolas, enormes meros y peces luna; también están presentes otros tiburones como el cazón, el angelote, mielgas, musolas, alitanes y pintarrojas, y muchos otros frecuentes en el litoral gallego, como besugos, lubinas, escachos, inmensos rodaballos, rayas y peces ballesta (repetidamente citados por Verne en "20.000 leguas"). En total, viven aquí cerca de 700 ejemplares de peces de 34 especies diferentes, a las que habría que añadir las especies de invertebrados (moluscos, crustáceos, gorgonias rojas y blancas, anémonas, estrellas y erizos de mar), algas y otros organismos que crecen allí espontáneamente. Esta gran biodiversidad, junto con el hecho de permanecer en una habitación que está completamente sumergida bajo el agua, provoca en el visitante una intensa sensación de asombro y de contacto directo con el mundo submarino.