Los confines del universo

En pocos siglos la humanidad ha pasado de imaginarse en el centro de un pequeño cosmos diseñado a su medida a encontrarse orbitando alrededor de una minúscula estrella en la periferia de una entre los dos billones de galaxias que hoy estimamos que hay en el universo.

Curiosamente, a medida que las fronteras del universo conocido se expandían también se agrandaba la magnitud de nuestra ignorancia.

Tanto que a día de hoy sólo entendemos bien de qué está hecho menos del 5% del universo.

El resto se reparte entre la materia oscura (27%), cuya presencia percibimos por sus efectos gravitatorios y para la que tenemos algunas hipótesis y la energía oscura (68%) cuyos efectos se manifiestan en la expansión del universo pero cuya naturaleza constituye uno de los interrogantes más grandes que hoy tiene planteada la ciencia.

 

La mujer de la fotografía es Henrietta Swan Leavitt.

A pesar de que hizo uno de los descubrimientos más importantes de la astronomía del siglo XX, su condición de mujer en un trabajo dominado entonces por los hombres le impidió disfrutar del reconocimiento que merecía.

Leavitt descubrió que en ciertas estrellas cuyo brillo varía periódicamente había una relación entre el período de las variaciones y la cantidad total de luz que emiten.

En la práctica este hallazgo permitió calcular la distancia a la que se encuentran estrellas muy lejanas y, en pocos años quedó claro que el universo no se limitaba a la Vía Láctea, sino que estaba lleno de galaxias



Volver